lunes, 29 de junio de 2009

Mosaico

Lunes



Bola Tinubu colocó una tarja junto al muro. Llenó la mitad con lo que pensó era sangre. Sangre con algún tipo de trato pues no olía ni se sentía como tal. Pero eso poco le importaba. Lo único en su mente era terminar el trabajo que alguien más dejó inconcluso.



Siendo esclavo yoruba en tierra extranjera, le valía la vida entender que si no hace lo que con mímica le mostraron, no comería lo que a mímica interpretó como un banquete.



Pasados los minutos, Tinubu comprende la mecánica y repite: toma una pequeña pieza del cajón a su izquierda y la baña con lo que parece sangre de la tarja a la derecha para adherirla la pared siguiendo el patrón que algún artista dejó trazado.



Las piezas, pequeños cubos mal cortados en obvia pretensión de hacerlos idénticos con herramientas rudimentarias, eran de un blanco amarillento que adquirían tono rosado al bañarse con el líquido rojo. Macizos como para trabajar la tierra y ligeras cual madera hueca. Nunca vio algo similar. El resultado muestra un mosaico sobresaliendo de la piedra de cantera en el muro.



Meses después, un esclavo más joven continuará la tarea de Bola Tinubu de igual forma que meses más tarde algún sucesor retomará su labor.



El boceto, que años atrás un olvidado artista nigeriano plasmara en el muro norte del Castillo de Chambord, adquiría el relieve dador de vida y movimiento. Las generaciones aprendieron a callar y luego olvidar el origen del relieve. Siendo la escalera principal obra de Da Vinci, nunca se revelaría que el muro fue obra de africanos. Sin embargo, quienes no olvidarán son el artista ignorado, Bola Tinubu y los otros doce esclavos que sirvieron para materializar, en sentido literal, con sus huesos y sangre, la escena bíblica que da la bienvenida al salón principal.

3 comentarios:

  1. Ay amor... si que amaneciste sangriento esta semana!!

    Bueno, muy bueno corazon, soy tu fansese!!!

    T.A.

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  2. O sea ques cada uno de los esclavos...
    entonces el que llegaba sabía que...
    chiales!, seguro sus espiritus quedaban por ahi y cundo cruzas el lobby no puedes evitar sentir escalofrios, claro, todos lo atribuyen a la corriente de aire de la gran puerta del salón principal.

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  3. Tinubu todo un artista de los coagulos de tu cerebro!!

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