viernes, 5 de diciembre de 2008

Cuatro minutos

Eso habrá ocurrido por los días en que el tiempo se volvió la medida absoluta de todas las cosas. Antes no podría considerarse la envergadura total; no se decía, por ejemplo, el choque de trenes fue veintisiete minutos desastroso, o, te amaré hasta que muera o pasen quince años, ocho meses, trece días, dos horas y seis minutos. Lo que ocurra primero. Claro, en estos días es igual de improbable acontecer un choque de trenes que amar a otro ser humano.



La sociedad de avanzada quedó al fin delegada cuando los diecisiete ancianos publicaron las nuevas leyes mundiales. Las de mayor notoriedad, aquellas que prohíben comunicarse en más de cinco idiomas o dialectos; o, el nuevo límite en acopio de comportamientos dentro de un tiempo establecido. La élite de oradores calificados otorgó nitidez a cada uno de los setecientos veintidós puntos que conforma el nuevo orden de organizaciones estatales.



Los beneficios saltan a la vista: la espera para recibir atención orgánica se ha simplificado, la intervención de organizaciones estatales en las decisiones agilizan cada proceso mental; el uso de vestidos biológicos fue revocado con la instauración de regulaciones climáticas personales. Solo la gente que no acepte los términos recibirá descargas de baja temperatura. La disposición de cadáveres ahora solo es cuatro minutos triste.



Solo antes de morir nos es otorgado el privilegio de escribir nuestras impresiones en vida; siendo éste, el discurso oficial que la élite de oradores calificados aprueba.

Me consuela sobremanera el hecho que la tristeza provocada por mi deceso será cuatro minutos relevante al mundo.

9 comentarios:

  1. La élite de lectores calificados le otorga los cuatro minutos que se tardan en leer su post, aún antes de su fatal (y muy lejano) deceso.
    Ya es ahora relevante padrino.

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  2. mmm... ahora si me confundi....
    la segunda ves fue mejor que la primera... jajaja... me gusta bebe... mucho!

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  3. hoy si no puedo escribirte algo sexy... esas odas a la muerte y sus presagios y caminos no me vienen bien.. hacen coalisión en mis sesos

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  4. Iba yo a escribir mi opinión respecto al post, pero leí aquí arriba las instrucciónes y ok, mejor te escribiré algo sexy.


    El cuerpo de una mjuer semidesnuda en una alcoba con tintes árabes y luz de Luna llena mientras de fondo y algo lejano se escucha la novena de Ludwin.

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  5. Cuatro minutos....

    ..... 240 segundos de inmortalidad.

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  6. ¿Sólo 4 minutos? Nunca he pensado qué podría dejar para la posteridad en cuatro minutos y menos en lo que tendría que hacer en ese tiempo para lograr concederme lo que en 26 años de existencia no he podido.

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